El templo de origen africano más antiguo de Brasil, el Terreiro da Casa Branca —en yoruba, Ilê Axé Iyá Nassô Oká—, fue fundado por tres mujeres africanas de la nación nagô en un terreno situado detrás de la iglesia de Barroquinha, hacia 1830.
Según la tradición oral, los orígenes de la comunidad conocida hoy como Casa Branca se remontan al liderazgo de tres mujeres africanas: Iyá Detá, Iyá Akalá e Iyá Nassô.El nombre Ilê Axé Iyá Nassô Oká se le dio en homenaje a una de estas mujeres, la yoruba Iyá Nassô (Madre Nassô), considerada la principal fundadora. El traslado a Engenho Velho, donde se encuentra hoy la sede, tuvo lugar cuando comenzaron a perseguirse las manifestaciones religiosas que se apartaban del catolicismo.